sábado, 30 de marzo de 2013

Sexta Estación

La Verónica enjuga el rostro de Jesús.



Sacerdote: Te adoramos Cristo y te bendecimos.

Fieles: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Sacerdote: El creció como un retoño en su presencia, como una raíz que brota de una tierra árida, sin forma y hermosura que atrajera nuestras miradas, sin un aspecto que pudiera agradarnos. Despreciado, desechado por los hombres, abrumado de dolores y habituado al sufrimiento, como alguien ante quien se aparta el rostro, tan despreciado, que lo tuvimos por nada (Isaías 53, 2-3)

Jesús (Sacerdote): Has de saber que cualquier cosa buena que hagas a cualquier alma, la acojo como si la hubieras hecho a mí mismo (1768).

Santa Faustina (Fieles)Aprendo a ser buena de Jesús de Aquel que es la bondad misma, para que pueda ser llamada hija del Padre Celestial (669). Un gran amor sabe transformar las cosas pequeñas en cosas grandes y solamente el amor da valor a nuestras acciones (303).

Señor Jesús. Maestro mío, haz que mis ojos, mis manos, mi boca, mi corazón... sean misericordiosos. Transfórmame en misericordia.

Sacerdote: Tú, que sufriste heridas por nosotros.

Fieles: Cristo Jesús, ten misericordia de nosotros.

Canto: Cristo se humilló

Cristo se humilló por nosotros,
hasta aceptar por obediencia
la muerte y muerte de Cruz.
por eso Dios lo elevó a la gloria
por encima de todo para que:
Al nombre de Jesús doble la rodilla
todo cuanto hay en el cielo y en la tierra, 
y en los abismos.
Y todos proclamen para gloria de Dios Padre:
Jesucristo es el Señor. 

Cristo, murió en la cruz por amor a nosotros. 
Gloria al Señor (bis).



Séptima EstaciónQuinta Estación     

Quinta Estación

El cireneo ayuda a Jesús a cargar la cruz.



Sacerdote: Te adoramos Cristo y te bendecimos.

Fieles: Porque por tu Santa cruz redimiste al mundo.

Sacerdote: Cuando lo llevaban, detuvieron a un tal Simón de Cirene, que volvía del campo, y lo cargaron con la cruz, para que la llevara detrás de Jesús (Lucas 23,26).

Jesús (Sacerdote): Permito contrariedades para multiplicar méritos.  Yo no recompenso por el resultado positivo sino por la paciencia y el trabajo emprendido por mí (86).

Santa Faustina (Fieles)Oh Jesús mío, tú no das la recompensa por el resultado de la obra, sino por la voluntad sincera y el esfuerzo emprendido; por lo tanto estoy completamente tranquila, aunque todas mis iniciativas y mis esfuerzos quedaran frustrados, ni fueran realizados jamás, si hago todo lo que está en mi poder, lo demás no es cosa mía (952).

Jesús, Señor mío, que cada pensamiento, cada palabra, cada actividad sean emprendidos sólo por amor a tí.  Purifica mis intenciones.

Sacerdote: Tú, que sufriste heridas por nosotros.

Fieles: Cristo Jesús, ten misericordia de nosotros.


Canto: Salmo 50

Piedad, Señor, pecamos contra Ti.

Dame Señor tu gozo y tu alegría
que se alegre mi cuerpo quebrantado,
aparta tu vista de mis culpas,
y borra todos mis pecados.


Sexta EstaciónCuarta Estación     

Cuarta Estación

Jesús se encuentra con su aflijida Madre




Sacerdote: Te adoramos Cristo y te bendecimos.

Fieles: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Sacerdote: Simeón, después de bendecirlos dijo a María, la madre: "este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción y a tí misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos". (Lucas 2, 34-35).

Jesús (Sacerdote): Aunque todas las obras que surgen por mi voluntad están expuestas a grandes sufrimientos, sin embargo considera si alguna de ellas estuvo expuesta a mayores dificultades que la obra directamente Mía, la obra de la Redención.  No debes preocuparte demasiado por las contrariedades (1643).

Santa Faustina (Fieles)Vi a la Santísima Virgen (…), que se acercó  mí (…) y me dijo estas palabras: Sé valiente, no tengas miedo de los obstáculos engañosos, sino contempla atentamente la Pasión de mi Hijo y de este modo vencerás. (449).

María, Madre de la Misericordia, está conmigo siempre, sobre todo en el sufrimiento, así como estabas en la vía dolorosa de tu Hijo.

Sacerdote: Tú, que sufriste heridas por nosotros.

Fieles: Cristo Jesús, ten misericordia de nosotros.


Canto: Salmo 50

Piedad, Señor, pecamos contra Ti.

Tu amas el corazón sincero,
y me enseñas la verdad en mi interior;
purifícame, Señor, quedaré limpio,
quedaré más blanco que la nieve.


Quinta EstaciónTercera Estación 

Tercera Estación

Jesús cae por primera vez




Sacerdote: Te adoramos Cristo y te bendecimos.

Fieles: Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Sacerdote: Todos andábamos errantes como ovejas, siguiendo cada uno su propio camino, y el Señor hizo recaer sobre él las iniquidades de todos nosotros (Isaías 53,6).

Jesús (Sacerdote): Las culpas involuntarias de las almas no retienen mi amor hacia ellas ni me impiden unirme a ellas; sin embargo las culpas, aunque sean las más pequeñas pero voluntarias frenan mis gracias y a tales almas no las puedo colmar de mis dones (1641).

Santa Faustina (Fieles)Oh Jesús mío, soy tan propensa al mal y eso me obliga a vigilarme continuamente, pero nada me desalienta, confío en la gracia de Dios, que abunda donde la miseria es la más grande (606).


Señor misericordioso, guárdame de cualquier infidelidad, aunque sea la más pequeña pero vo­luntaria y consciente.

Sacerdote: Tú, que sufriste heridas por nosotros.

Fieles: Cristo Jesús, ten misericordia de nosotros.


Canto: Salmo 50

Piedad, Señor, pecamos contra Ti.

Por eso eres justo en tu sentencia,
tu juicio es irreprochable;
tú sabes que yo nací culpable,
pecador mi madre me engendró.



Cuarta EstaciónSegunda Estación