Con
el Miércoles de Ceniza se inaugura el tiempo de Cuaresma, días de hacer camino
hacia nuestro interior, dejando de lado, dentro de lo posible, el ruido en que
nos vemos envueltos a diario, producto del bombardeo mediático, la confusión y
la violencia que se vive a nuestro alrededor y a nivel global.
No
hay más que leer el diario, poner la televisión, leer en los portales de
noticias en Internet o simplemente enterarnos, mediante la cotidiana
interacción en las redes sociales, del estado del mundo, del mal reinante y de
la imperiosa necesidad de que se restablezca la paz en los corazones de todos
más que nunca.
