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jueves, 6 de marzo de 2014

La catequesis del Papa 5-03-14



 
PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles de Ceniza, 5 de marzo de 2014
                                                                                        
Queridos hermanos y hermanas:

Inicia hoy, el miércoles de Ceniza, el itinerario cuaresmal que nos conduce a la celebración de la Pascua, centro de nuestra salvación. La Cuaresma es un tiempo “fuerte”, un tiempo de conversión, para vivir más auténticamente el bautismo.
En este tiempo somos invitados a tomar mayor conciencia de las maravillas que el Señor realiza por nuestra salvación. Vivir plenamente el bautismo nos ayudará a no acostumbrarnos a las difíciles situaciones de miseria, violencia, pobreza o indiferencia de Dios. Son comportamientos no cristianos y son comportamientos cómodos, que narcotizan el corazón.

lunes, 5 de agosto de 2013

La catequesis del Papa 26-06-13

PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 26 de junio de 2013

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

             Quisiera hoy aludir brevemente a otra imagen que nos ayuda a ilustrar el misterio de la Iglesia: el templo (cf. Conc. Ecum. Vat. II, const. dogm. Lumen gentium, 6).

            ¿A qué pensamiento nos remite la palabra templo? Nos hace pensar en un edificio, en una construcción. De manera particular, la mente de muchos se dirige a la historia del Pueblo de Israel narrada en el Antiguo Testamento. En Jerusalén, el gran Templo de Salomón era el lugar del encuentro con Dios en la oración; en el interior del Templo estaba el Arca de la alianza, signo de la presencia de Dios en medio del pueblo; y en el Arca se encontraban las Tablas de la Ley, el maná y la vara de Aarón: un recuerdo del hecho de que Dios había estado siempre dentro de la historia de su pueblo, había acompañado su camino, había guiado sus pasos. El templo recuerda esta historia: también nosotros, cuando vamos al templo, debemos recordar esta historia, cada uno de nosotros nuestra historia, cómo me encontró Jesús, cómo Jesús caminó conmigo, cómo Jesús me ama y me bendice.

La catequesis del Papa 19-06-13

PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 19 de junio de 2013

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

          Hoy me detengo en otra expresión con la que el Concilio Vaticano IIindica la naturaleza de la Iglesia: la del cuerpo. El Concilio dice que la Iglesia es Cuerpo de Cristo (cf. Lumen gentium, 7). Desearía partir de un texto de los Hechos de los Apóstoles que conocemos bien: la conversión de Saulo, que se llamará después Pablo, uno de los mayores evangelizadores (cf. Hch 9, 4-5). Saulo es un perseguidor de los cristianos, pero mientras está recorriendo el camino que lleva a la ciudad de Damasco, de improviso una luz le envuelve, cae a tierra y oye una voz que le dice: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». Él pregunta: «¿Quién eres, Señor?»; y la voz responde: «Soy Jesús, a quien tú persigues» (v. 3-5). Esta experiencia de san Pablo nos dice cuán profunda es la unión entre nosotros, cristianos, y Cristo mismo. Cuando Jesús subió al cielo no nos dejó huérfanos, sino que, con el don del Espíritu Santo, la unión con Él se hizo todavía más intensa. El Concilio Vaticano IIafirma que Jesús, «a sus hermanos, congregados de entre todos los pueblos, los constituyó místicamente su cuerpo, comunicándoles su espíritu» (Const. dogm. Lumen gentium, 7).

La catequesis del Papa 12-06-13

PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 12 de junio de 2013

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

          Hoy desearía detenerme brevemente en otro de los términos con los que el Concilio Vaticano II definió a la Iglesia: «Pueblo de Dios» (cf. const. dogm. Lumen gentium, 9; Catecismo de la Iglesia católica, 782). Y lo hago con algunas preguntas sobre las cuales cada uno podrá reflexionar.
¿Qué quiere decir ser «Pueblo de Dios»? Ante todo quiere decir que Dios no pertenece en modo propio a pueblo alguno; porque es Él quien nos llama, nos convoca, nos invita a formar parte de su pueblo, y esta invitación está dirigida a todos, sin distinción, porque la misericordia de Dios «quiere que todos se salven» (1 Tm 2, 4). A los Apóstoles y a nosotros Jesús no nos dice que formemos un grupo exclusivo, un grupo de élite. Jesús dice: id y haced discípulos a todos los pueblos (cf. Mt 28, 19). San Pablo afirma que en el pueblo de Dios, en la Iglesia, «no hay judío y griego... porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús» (Gal 3, 28). Desearía decir también a quien se siente lejano de Dios y de la Iglesia, a quien es temeroso o indiferente, a quien piensa que ya no puede cambiar: el Señor te llama también a ti a formar parte de su pueblo y lo hace con gran respeto y amor. Él nos invita a formar parte de este pueblo, pueblo de Dios.

miércoles, 12 de junio de 2013

La catequesis del Papa 5-06-13

PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 5 de junio de 2013

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

          Hoy desearía detenerme en la cuestión del medio ambiente, como ya he tenido oportunidad de hacer en varias ocasiones. Me lo sugiere además la Jornada mundial del medio ambiente, de hoy, promovida por las Naciones Unidas, que lanza un fuerte llamamiento a la necesidad de eliminar el desperdicio y la destrucción de alimentos.

          Cuando hablamos de medio ambiente, de la creación, mi pensamiento se dirige a las primeras páginas de la Biblia, al libro del Génesis, donde se afirma que Dios puso al hombre y a la mujer en la tierra para que la cultivaran y la custodiaran (cf. 2, 15). Y me surgen las preguntas: ¿qué quiere decir cultivar y custodiar la tierra? ¿Estamos verdaderamente cultivando y custodiando la creación? ¿O bien la estamos explotando y descuidando? El verbo «cultivar» me recuerda el cuidado que tiene el agricultor de su tierra para que dé fruto y éste se comparta: ¡cuánta atención, pasión y dedicación! Cultivar y custodiar la creación es una indicación de Dios dada no sólo al inicio de la historia, sino a cada uno de nosotros; es parte de su proyecto; quiere decir hacer crecer el mundo con responsabilidad, transformarlo para que sea un jardín, un lugar habitable para todos. Benedicto XVI recordó varias veces que esta tarea que nos ha encomendado Dios Creador requiere percibir el ritmo y la lógica de la creación. Nosotros en cambio nos guiamos a menudo por la soberbia de dominar, de poseer, de manipular, de explotar; no la «custodiamos», no la respetamos, no la consideramos como un don gratuito que hay que cuidar. Estamos perdiendo la actitud del estupor, de la contemplación, de la escucha de la creación; y así ya no logramos leer en ella lo que Benedicto XVI llama «el ritmo de la historia de amor de Dios con el hombre». ¿Por qué sucede esto? Porque pensamos y vivimos de manera horizontal, nos hemos alejado de Dios, ya no leemos sus signos.

sábado, 1 de junio de 2013

La catequesis del Papa 29-05-13

PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 29 de mayo de 2013

Queridos hermanos y hermanas:

          Deseo iniciar hoy una serie de catequesis con expresiones del Concilio Vaticano II sobre el misterio de la Iglesia. La primera es: La Iglesia como familia de Dios. El proyecto de Dios para la humanidad se presenta muy bien en la parábola del hijo pródigo, o mejor, del padre misericordioso: Construir una única familia en la que todos se sientan cercanos y amados por Él. Es aquí donde la Iglesia encuentra su raíz. En la Historia de la Salvación, Dios llama a Abraham para ser padre de una multitud; elige a Israel para establecer una Alianza; y en la plenitud del tiempo envía a su Hijo, que reúne una pequeña comunidad que, al escuchar su palabra, sigue su camino y se constituye en su familia.

domingo, 26 de mayo de 2013

Catequesis del miércoles 22 de mayo: “Ser testigos valientes del Evangelio”

Papa Francisco ha dedicado la catequesis de la audiencia general de los miércoles al Espíritu Santo, “sin el cual -ha dicho el Papa- la Iglesia no podría vivir y realizar la misión que Jesús nos ha confiado de ir y hacer discípulos de todas las naciones. Esta misión no es sólo de algunos, sino la mía, la tuya, la nuestra. Todos deben ser evangelizadores, sobre todo con la propia vida. Para ello es necesario abrirse sin temor a la acción del Espíritu Santo. En Pentecostés, el Espíritu Santo hizo salir de sí mismos a los Apóstoles y los transformó en anunciadores de las grandezas de Dios, que cada uno entendía en su propia lengua. Este es un primer efecto importante de la acción del Espíritu Santo, la unidad, la comunión”.
“La confusión de las lenguas, como en Babel, queda superada, porque ahora reina la apertura a Dios y a los demás, y lleva al anuncio de la Palabra de Dios con un lenguaje que todos entienden, el del amor que el Espíritu derrama en los corazones”. “¿Yo qué hago en mi vida?, -ha dicho el Papa dirigiéndose a los presentes- ¿creo unidad al rededor de mi o divido, con la charla, la crítica, la envidia?. ¿Qué debo hacer?. Pensemos en esto”.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Catequesis del Papa 15-05-13


PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 15 de mayo de 2013

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy, cercana ya de la fiesta de Pentecostés, deseo hablar del Espíritu Santo que guía a la Iglesia, y a cada uno de nosotros, a la Verdad plena. En nuestros días, marcados por el relativismo, es necesario preguntarnos como Pilato: “¿Qué es ‘la’ Verdad?”. La Verdad con mayúsculas no es una idea que nosotros nos hacemos o consensuamos, sino una persona con la que nos encontramos. Cristo es la Verdad, que se ha hecho carne. Y el Espíritu Santo hace posible que lo reconozcamos y lo confesemos como Señor.
El Espíritu Santo nos recuerda las palabras de Jesús y las imprime en nuestros corazones. Él es la ley inscrita en nuestro interior, donde tomamos las decisiones. El Espíritu Santo, además, nos lleva a la inteligencia de la Verdad completa. Él es quien suscita el sentido de la fe en los creyentes creando una comunión, cada vez más profunda, con Cristo. Mediante el Espíritu Santo, el Padre y el Hijo hacen morada en nosotros.
En este Año de la fe, invoquemos especialmente la asistencia del Espíritu Santo, para que nos guíe y nos sostenga en el camino del discipulado.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, México, Honduras, Paraguay, Chile, Argentina y los demás países latinoamericanos. Pidamos a la Virgen María que nos haga dóciles a la acción del Espíritu Santo, para que como Ella, con disponibilidad total, digamos “sí” a los designios de Dios en nuestra vida. Muchas gracias.

Fuente: La Santa Sede

jueves, 9 de mayo de 2013

Catequesis del Papa 8-05-13

Una imagen de la Virgen de Luján acompaña al Papa Francisco



          En su audiencia general, en la Plaza de San Pedro - con la participación también de este miércoles, de más de 70 mil fieles de todo el mundo, con una gran alegría y devoción – el Papa Francisco centró su catequesis en el Espíritu Santo, fuente inagotable de la vida divina en nosotros que nos dice: «Dios te ama: ¡nos dice esto! Dios Te ama, te quiere». E invitó a amar verdaderamente a Dios y a los demás, como Jesús y a dejarnos guiar por el Espíritu Santo que nos repite sin cesar que Dios es amor, que Él nos espera siempre, que Él es el Padre y nos ama como verdadero papá. Y en este día, en que en Argentina se celebra a Nuestra Señora de Luján, cerca del Papa Francisco había una imagen de la Virgen conocida y amada con esta advocación. Antes de empezar la audiencia general el Santo Padre se detuvo un momento en oración ante ella ofreciéndole también un buqué de flores blancas.
           Antes de resumir su catequesis y de saludar en nuestro idioma, el Pontífice recordó de forma especial a la Virgen de Luján, Celestial Patrona de Argentina, en cuyas manos encomendó todas las alegrías y preocupaciones de los argentinos, pidiendo un aplauso bien fuerte para la Santísima Virgen: 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Catequesis del Papa 1-05-13


PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 1 de mayo de 2013

Queridos hermanos y hermanas:

          Hoy, primero de mayo, fiesta de san José obrero e inicio del mes dedicado a la Virgen María, deseo reflexionar sobre dos ideas. La primera sobre el trabajo. En el evangelio, Jesús es conocido como «el hijo del carpintero». En el taller de Nazaret, comparte con san José el esfuerzo, el cansancio, los problemas de cada día, así como también la satisfacción. El trabajo forma parte del plan del amor de Dios y otorga dignidad a la persona. No dejo de pensar en las dificultades que tienen no pocos países en el ámbito laboral. Pido a todos que, en la medida de sus responsabilidades, se esfuercen por crear puestos de trabajo y dar esperanza a los trabajadores. San José, que vivió momentos difíciles y puso su confianza en Dios, que no abandona, interceda por todos los trabajadores del mundo.

domingo, 28 de abril de 2013

Catequesis del Papa 24-04-13


PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 24 de abril de 2013

Queridos hermanos y hermanas:

          Deseo reflexionar sobre tres textos del Evangelio que ayudan a entrar en el misterio de una de las verdades que se profesan en el Credo: que Jesús «de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos». En la parábola de las diez vírgenes, el Esposo que las jóvenes esperan con las lámparas de aceite es el Señor. El tiempo de la espera, es el tiempo que otorga Él antes de su venida final.  En la parábola de los talentos, se recuerda que Dios ha concedido unos dones, que se han de emplear y multiplicar, pues a su regreso preguntará cómo se han utilizado. Queridos jóvenes, ¿han pensado en los talentos que Dios les ha dado?  ¿Han pensado cómo ponerlos al servicio de los demás? ¡No entierren estos talentos! La vida no se tiene para guardarla para uno mismo, se tiene para entregarla. En la parábola del juicio final, se describe la segunda venida del Señor y se advierte que seremos juzgados en la caridad, según lo que hemos amado a los demás, especialmente a los más necesitados. No se conoce ni el día ni la hora del regreso de Cristo; lo que se pide es estar preparados para el encuentro, que significa saber ver los signos de su presencia, tener viva la fe con la oración y con los sacramentos; se trata de ser vigilantes para no dormirnos: no queremos cristianos dormidos; ser vigilantes, para no olvidarnos de Dios.

          Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular al grupo de la Arquidiócesis de Córdoba, Argentina, así como a los provenientes de España, Colombia, México y los demás países latinoamericanos. Invito a todos a vivir este tiempo presente que Dios nos ofrece con misericordia y paciencia, para que aprendamos cada día a reconocerlo en los pobres. Muchas gracias.


Fuente: La Santa Sede

jueves, 18 de abril de 2013

Jesús es nuestro abogado defensor y eleva la humanidad hacia Dios, recuerda Francisco

Traducción del texto completo de la catequesis del Santo Padre en italiano

          Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
en el Credo, encontramos la afirmación de que Jesús "subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre." La vida terrenal de Jesús culmina en el evento de la Ascensión, que es cuando Él pasa de este mundo al Padre, y se levanta a su derecha. ¿Cuál es el significado de este evento? ¿Cuáles son las consecuencias para nuestra vida? ¿Qué significa contemplar a Jesús sentado a la diestra del Padre? Sobre esto,dejémonos guiar por el evangelista Lucas.

          Partimos en el momento en que Jesús decide emprender su última peregrinación a Jerusalén. San Lucas anota: "Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén" (Lc 9,51). Mientras "asciende" a la Ciudad santa, donde se llevará a cabo su "éxodo" de esta vida, Jesús ve ya la meta, el Cielo, pero sabe que el camino que lo lleva de nuevo a la gloria del Padre pasa a través de la Cruz, a través de la obediencia al designio divino de amor por la humanidad. El Catecismo de la Iglesia Católica afirma que "la elevación en la Cruz significa y anuncia la elevación de la ascensión al cielo" (n. 661). También nosotros tenemos que tener claro en nuestra vida cristiana, que entrar en la gloria de Dios exige la fidelidad cotidiana a su voluntad, incluso cuando requiere sacrificio, y requiere a veces cambiar nuestros planes. La Ascensión de Jesús ocurre concretamente en el Monte de los Olivos, cerca del lugar donde se había retirado en oración antes de lau pasión para permanecer en profunda unión con el Padre: una vez más, vemos que la oración nos da la gracia de vivir fieles al proyecto Dios.

Catequesis del Papa 10-04-13


PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 10 de abril de 2013

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En la catequesis pasada nos detuvimos en el acontecimiento de la Resurrección de Jesús, donde las mujeres tuvieron un papel especial. Hoy quisiera reflexionar sobre su alcance salvífico. ¿Qué significa la Resurrección para nuestra vida? Y, ¿por qué sin ella es vana nuestra fe? Nuestra fe se funda en la muerte y resurrección de Cristo, igual que una casa se asienta sobre los cimientos: si ceden, se derrumba toda la casa. En la cruz, Jesús se ofreció a sí mismo cargando sobre sí nuestros pecados y bajando al abismo de la muerte, y en la Resurrección los vence, los elimina y nos abre el camino para renacer a una vida nueva. San Pedro lo expresa sintéticamente al inicio de su Primera Carta, como hemos escuchado: «Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo, que, por su gran misericordia, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha regenerado para una esperanza viva; para una herencia incorruptible, intachable e inmarcesible» (1, 3-4).

viernes, 5 de abril de 2013

Catequesis del Papa Francisco de los miércoles: las mujeres, comunicadoras de resurrección


La Resurrección, centro del mensaje cristiano y las dos maneras: la profesión de fe y el relato, con que ésta se transmitió han sido los temas con los cuales el Papa Francisco ha reanudado las catequesis sobre el Año de la Fe durante las audiencias generales de los miércoles.
Como ya es habitual el Santo Padre dio la vuelta a la Plaza de San Pedro en automóvil sin capota para saludar a las decenas de miles de personas que querían saludarle, muchos de los cuales le presentaban a sus niños para que los tomara en brazos. Después de saludar a su vez calurosamente a los fieles, el Papa rezó con los presentes y, tras darles los “Buenos días”, comenzó la catequesis citando el célebre pasaje de la epístola de San Pablo a los Corintios: “Si Cristo no hubiese resucitado, vana sería nuestra fe”.
“Desgraciadamente- ha dicho- a menudo se ha intentado ocultar la fe en la resurrección de Jesús, e incluso entre los mismos creyentes se ha insinuado la duda. Ha sido por superficialidad, o a veces, por indiferencia, porque nos ocupan miles de cosas que se consideran más importantes que la fe, o por una visión de la vida puramente horizontal. Pero precisamente es la resurrección la que nos da la esperanza más grande, ya que abre nuestra vida y la vida del mundo al futuro eterno de Dios, a la felicidad plena, a la certeza de que el mal, el pecado y la muerte puede ser derrotados. Y esto nos lleva a vivir con más confianza las realidades cotidianas, a hacerles frente con coraje y compromiso. La Resurrección de Cristo ilumina con una nueva luz estas realidades cotidianas. La resurrección de Cristo es nuestra fuerza!”

viernes, 29 de marzo de 2013

La primera catequesis del Papa Francisco 27-03-13

          Dios da siempre el primer paso saliendo de sí mismo. Audiencia general del  Papa Francisco en el Miércoles Santo (27-3-2013)


 Hermanos y hermanas, ¡buenos días!
          Me alegra recibiros en esta mi primera Audiencia general. Con gran agradecimiento y veneración recojo el testigo de manos de mi amado antecesor Benedicto XVI. Después de Pascua reanudaremos las catequesis del Año de la Fe. Hoy quisiera hablar un poco de la Semana Santa. Con el Domingo de Ramos hemos iniciado esta Semana, centro de todo el año litúrgico, en la que acompañamos a Jesús en su pasión, muerte y resurrección.
          Pero ¿qué puede significar para nosotros vivir la Semana Santa? ¿Qué significa seguir a Jesús en su camino por el Calvario hacia la cruz y la resurrección? Durante su misión terrenal, Jesús recorrió los caminos de Tierra Santa; llamó a doce personas sencillas para que permanecieran con él, compartieran su camino y continuaran su misión; las escogió entre el pueblo lleno de fe en las promesas de Dios. Habló a todos, sin distinción: a los grandes y a los humildes, al joven rico y a la pobre viuda, a los poderosos y a los débiles; trajo la misericordia y el perdón de Dios; curó, consoló, comprendió; dio esperanza; llevó a todos la presencia de Dios, que se interesa por todo hombre y por toda mujer, como hacen un buen padre y una buena madre con cada uno de sus hijos. Dios no esperó a que fuéramos a él, sino que fue él quien vino hacia nosotros, sin cálculos, sin medidas. Dios es así: Él da siempre el primer paso, viene hacia nosotros. Jesús vivió el día a día de la gente más común: se conmovió ante la muchedumbre que parecía un rebaño sin pastor; lloró ante el sufrimiento de Marta y María por la muerte de su hermano Lázaro; llamó a un publicano para que fuera discípulo suyo; sufrió también la traición de un amigo. En él, Dios nos dio la certeza de que está con nosotros, en medio de nosotros. «Las zorras —dijo él, Jesús—, las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza» (Mt 8, 20). Jesús no tiene casa porque su casa es la gente, somos nosotros; su misión consiste en abrir a todos las puertas de Dios, en ser la presencia de amor de Dios.

jueves, 28 de febrero de 2013

Catequesis del Papa. Última Audiencia General 27-2-13



BENEDICTO XVI
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 27 de febrero de 2013

Venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterado,
distinguidas autoridades,
queridos hermanos y hermanas:

          Os doy las gracias por haber venido, y tan numerosos, a ésta que es mi última audiencia general.
          Gracias de corazón. Estoy verdaderamente conmovido y veo que la Iglesia está viva. Y pienso que debemos también dar gracias al Creador por el buen tiempo que nos regala ahora, todavía en invierno.

          Como el apóstol Pablo en el texto bíblico que hemos escuchado, también yo siento en mi corazón que debo dar gracias sobre todo a Dios, que guía y hace crecer a la Iglesia, que siembra su Palabra y alimenta así la fe en su Pueblo. En este momento, mi alma se ensancha y abraza a toda la Iglesia esparcida por el mundo; y doy gracias a Dios por las “noticias” que en estos años de ministerio petrino he recibido sobre la fe en el Señor Jesucristo, y sobre la caridad que circula realmente en el Cuerpo de la Iglesia, y que lo hace vivir en el amor, y sobre la esperanza que nos abre y nos orienta hacia la vida en plenitud, hacia la patria celestial.

          Siento que llevo a todos en la oración, en un presente que es el de Dios, donde recojo cada encuentro, cada viaje, cada visita pastoral. Recojo todo y a todos en la oración para encomendarlos al Señor, para que tengamos pleno conocimiento de su voluntad, con toda sabiduría e inteligencia espiritual, y para que podamos comportarnos de manera digna de Él, de su amor, fructificando en toda obra buena (cf. Col 1, 9-10).

          En este momento, tengo una gran confianza, porque sé, sabemos todos, que la Palabra de verdad del Evangelio es la fuerza de la Iglesia, es su vida. El Evangelio purifica y renueva, da fruto, dondequiera que la comunidad de los creyentes lo escucha y acoge la gracia de Dios en la verdad y en la caridad. Ésta es mi confianza, ésta es mi alegría.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Catequesis del Papa. Miércoles de Ceniza 13-2-13


AUDIENCIA GENERAL
Sala Pablo VI
Miércoles 13 de febrero de 2013


Queridos hermanos y hermanas

       Como sabéis – gracias por vuestra simpatía –, he decidido renunciar al ministerio que el Señor me ha confiado el 19 de abril de 2005. Lo he hecho con plena libertad por el bien de la Iglesia, tras haber orado durante mucho tiempo y haber examinado mi conciencia ante Dios, muy consciente de la importancia de este acto, pero consciente al mismo tiempo de no estar ya en condiciones de desempeñar el ministerio petrino con la fuerza que éste requiere. Me sostiene y me ilumina la certeza de que la Iglesia es de Cristo, que no dejará de guiarla y cuidarla. Agradezco a todos el amor y la plegaria con que me habéis acompañado. Gracias. En estos días nada fáciles para mí, he sentido casi físicamente la fuerza que me da la oración, el amor de la Iglesia, vuestra oración. Seguid rezando por mí, por la Iglesia, por el próximo Papa. El Señor nos guiará.


sábado, 9 de febrero de 2013

El hombre y la mujer, cumbre de la creación. La catequesis del Papa.

       El Papa en su Audiencia General de este miércoles 6 de febrero se refirió a Dios como Creador del cielo y de la tierra, como Creador del ser humano.

      Pueden leer el resto de lo dicho por el Papa en la audiencia accediendo desde el título en rojo:

El hombre y la mujer cumbre de la creación, el Papa en su catequesis




Fuente: News.va

lunes, 4 de febrero de 2013

Yo creo en Dios: el Padre todopoderoso

El Papa en su Audiencia General de este miércoles 30 de enero habló acerca de la paternidad de Dios y de nuestra fe en Él como nuestro Padre:

Yo creo en Dios: el Padre todopoderoso

Queridos hermanos y hermanas:


En la catequesis del miércoles pasado nos detuvimos en las palabras iniciales del Credo: «Creo en Dios». Pero la profesión de fe especifica esta afirmación: Dios es el Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Así que desearía reflexionar ahora con vosotros sobre la primera, fundamental, definición de Dios que el Credo nos presenta: Él es Padre.
No es siempre fácil hablar hoy de paternidad. Sobre todo en el mundo occidental, las familias disgregadas, los compromisos de trabajo cada vez más absorbentes, las preocupaciones y a menudo el esfuerzo de hacer cuadrar el balance familiar, la invasión disuasoria de los mass mediaen el interior de la vivencia cotidiana: son algunos de los muchos factores que pueden impedir una serena y constructiva relación entre padres e hijos. La comunicación es a veces difícil, la confianza disminuye y la relación con la figura paterna puede volverse problemática; y entonces también se hace problemático imaginar a Dios como un padre, al no tener modelos adecuados de referencia. Para quien ha tenido la experiencia de un padre demasiado autoritario e inflexible, o indiferente y poco afectuoso, o incluso ausente, no es fácil pensar con serenidad en Dios como Padre y abandonarse a Él con confianza [...]


miércoles, 22 de febrero de 2012

Catequesis del Papa. Miércoles de Ceniza.

      Hoy, miércoles de Ceniza, el Santo Padre ha dedicado su catequesis de la audiencia general a reflexionar sobre el tiempo de Cuaresma que acaba de empezar, un itinerario de 40 días que conduce al Triduo Pascual, memoria de la pasión, muerte y resurrección del Señor.

      Benedicto XVI recordó a los 7.500 peregrinos que llenaban el Aula Pablo VI que, en la Iglesia antigua, la cuaresma era el tiempo en el que los catecúmenos iniciaban su camino de fe y conversión para recibir el bautismo.
      
      Sucesivamente, todos los fieles fueron invitados a vivir este periodo de renovación espiritual. De este modo, “la participación de toda la comunidad en los diversos pasajes del itinerario cuaresmal subraya una dimensión importante de la espiritualidad cristiana: gracias a la muerte y resurrección de Cristo, la redención alcanza no a unos pocos, sino a todos”.
      
      “El tiempo que precede la Pascua -continuó el Pontífice- es un tiempo de 'metanoia', el tiempo del cambio, del arrepentimiento; el tiempo que identifica nuestra vida y toda nuestra historia con un proceso de conversión que se pone en marcha ahora para encontrar al Señor al final de los tiempos”.