Mensaje dado por nuestra Madre al Padre Stefano Gobbi, fundador del Movimiento Sacerdotal Mariano.
Fort Lauerdale (Florida-U.S.A.), 23 de noviembre de 1986
Fiesta de Cristo Rey
«Hoy, en la gloria del Paraíso y en la luz purificadora del Purgatorio, acojo el homenaje de toda la Iglesia terrena y peregrina para ofrecer, junto con todos vosotros, la corona de Su realeza a Jesucristo nuestro Dios, nuestro Salvador y nuestro Rey.
Jesús debe reinar ante todo en los corazones y en las almas de todos, porque la suya es una realeza de Gracia, de santidad, y de amor.
Cuando Jesús reina en el alma de una criatura, es tranformada por una luz divina, que la hace cada día más bella, luminosa, santa y amada por Dios.
Por esto, mi deber maternal es alejar de las almas de mis hijos toda sombra de pecado, cualquier insidia de egoísmo, todo predominio de pasión para guiar a todos por el camino de una gran santidad.
Entonces Jesús puede verdaderamente instaurar su Reino en vuestro corazones y en vuestras almas y vosotros pasáis a ser el precioso dominio de Su divina Realeza.
Jesús debe reinar en las familias, que deben abrirse , como brotes, al sol de su Realeza.
Por esto obro Yo en estos tiempos, a fin de que las familias crezcan en armonía y en paz, en comprensión y en concordia, en unidad y fidelidad.
Jesús debe reinar en toda la humanidad, para que sea un nuevo jardín, donde la Santísima Trinidad reciba encanto y belleza, amor y perfume de toda criatura y, siendo así, glorificada, ponga su morada habitual entre vosotros.
Por esto obro Yo fuertemente hoy para guiar a toda la humanidad por el camino de su retorno a Dios, por medio de la conversión, de la oración y de la penitencia.
