miércoles, 30 de enero de 2013

Mensaje de la Reina de la Paz 25-1-13


              
       “¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Que vuestra oración se haga tan fuerte como piedra viva, hasta que con sus vidas se conviertan en testigos. Testimonien la belleza de su fe. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.

Fuente: Mensajeros de la Reina de la Paz

Publicado con el permiso de Mensajeros de la Reina de la Paz

lunes, 28 de enero de 2013

Domingo 3° del Tiempo Ordinario Ciclo C 27-1-13


Jesús es la Buena Noticia
       Un sábado, como era su costumbre, Jesús entró en la sinagoga de Nazaret, su pueblo. Ese edificio no era un templo, un lugar de culto, no había sacerdote, pero era el lugar de reunión del pueblo elegido y donde se guardaban los libros sagrados de la ley. La comunidad se congregaba los sábados para leer la ley, escuchar la interpretación de las escrituras, cantar salmos y tratar las cuestiones de la comunidad. Jesús leyó el texto mesiánico de Isaías que dice: "El espíritu del Señor está sobre mí... Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos", y lo explicó afirmando que "hoy se ha cumplido este pasaje de la escritura que acaban de oír". Con estas palabras, Jesús se presentaba a los suyos como el Mesías prometido, anunciado por los profetas y esperado por el pueblo. Todos se admiraban y comentaban fascinados. No podían creer lo que escuchaban. Jesús, el artesano del pueblo, su paisano, les presentaba los textos de los profetas con una visión completa mente nueva e inesperada. El Mesías ya estaba en medio de ellos. Israel en ese tiempo, era una nación ocupada por Roma –la gran potencia que dominaba al mundo de entonces– y con dificultades y contradicciones para practicar con fidelidad su religión y mantener su cultura y costumbres. En ese contexto, las palabras de Jesús traían aire fresco a los espíritus y renovaban la esperanza de tiempos mejores: los del Mesías prometido por los Profetas. Entonces, como hoy, la evangelización de los pobres, la liberación de los cautivos, la libertad de los oprimidos, no son el fruto de un análisis de la situación del momento o una opción para un determinado tiempo, sino que forman parte esencial de la presencia del espíritu de Jesús resucitado en medio de nosotros. Es más, son el sello de autenticidad del que anuncia la verdadera Buena Noticia.
P. Aderico Dolzani, ssp.
PRIMERA LECTURA
Neh 8, 2-4a. 5-6. 8-10

Lectura del libro de Nehemías.

       El sacerdote Esdras trajo la Ley ante la Asamblea, compuesta por los hombres, las mujeres y por todos los que podían entender lo que se leía. Era el primer día del séptimo mes. Luego, desde el alba hasta promediar el día, leyó el libro en la plaza que está ante la puerta del Agua, en presencia de los hombres, de las mujeres y de todos los que podían entender. Y todo el pueblo seguía con atención la lectura del libro de la Ley. Esdras, el escriba, estaba de pie sobre una tarima de madera que habían hecho para esa ocasión. Abrió el libro a la vista de todo el pueblo porque estaba más alto que todos y cuando lo abrió, todo el pueblo se puso de pie. Esdras bendijo al Señor, el Dios grande, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: "¡Amén! ¡Amén!". Luego se inclinaron y se postraron delante del Señor con el rostro en tierra. Los levitas leían el libro de la Ley de Dios, con claridad, e interpretando el sentido, de manera que se comprendió la lectura. Entonces Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote escriba, y los levitas que instruían al pueblo, dijeron a todo el pueblo: "Éste es un día consagrado al Señor, su Dios: no estén tristes ni lloren". Porque todo el pueblo lloraba al oír las palabras de la Ley. Después añadió: "Ya pueden retirarse; coman bien, beban un buen vino y manden una porción al que no tiene nada preparado, porque éste es un día consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, porque la alegría en el Señor es la fortaleza de ustedes".

Palabra de Dios.

SALMO
Sal 18, 8-10. 15

Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida.

La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero,
da sabiduría al simple. 

Los preceptos del Señor son rectos,
alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros,
iluminan los ojos. 

La palabra del Señor es pura,
permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos. 

¡Ojalá sean de tu agrado
las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos,
Señor, mi Roca y mi redentor! 

SEGUNDA LECTURA
1Cor 12, 12-30

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

       Hermanos: Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo ?judíos y griegos, esclavos y hombres libres? y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. El cuerpo no se compone de un solo miembro sino de muchos. Si el pie dijera: "Como no soy mano, no formo parte del cuerpo", ¿acaso por eso no seguiría siendo parte de él? Y si el oído dijera: "Ya que no soy ojo, no formo parte del cuerpo", ¿acaso dejaría de ser parte de él? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde estaría el oído? Y si todo fuera oído, ¿dónde estaría el olfato? Pero Dios ha dispuesto a cada uno de los miembros en el cuerpo, según un plan establecido. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? De hecho, hay muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo. El ojo no puede decir a la mano: "No te necesito", ni la cabeza, a los pies: "No tengo necesidad de ustedes". Más aún, los miembros del cuerpo que consideramos más débiles también son necesarios, y los que con-sideramos menos decorosos son los que tratamos más decorosamente. Así nuestros miembros menos dignos son tratados con mayor respeto, ya que los otros no necesitan ser tratados de esa manera. Pero Dios dispuso el cuerpo, dando mayor honor a los miembros que más lo necesitan, a fin de que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros sean mutuamente solidarios. ¿Un miembro sufre? Todos los demás sufren con él. ¿Un miembro es enaltecido? Todos los demás participan de su alegría. Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembros de ese Cuerpo. En la Iglesia, hay algunos que han sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores. Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don de sanar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don de lenguas. ¿Acaso todos son apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos doctores? ¿Todos hacen milagros? ¿Todos tienen el don de sanar? ¿Todos tienen el don de lenguas o el don de interpretarlas?

Palabra de Dios.

EVANGELIO
Lc 1, 1-4; 4, 14-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

       Muchos han tratado de relatar ordenadamente los acontecimientos que se cumplieron entre nosotros, tal como nos fueron transmitidos por aquéllos que han sido desde el comienzo testigos oculares y servidores de la Palabra. Por eso, después de informarme cuidadosamente de todo desde los orígenes, yo también he decidido escribir para ti, excelentísimo Teófilo, un relato ordenado, a fin de que conozcas bien la solidez de las enseñanzas que has recibido. Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu y su fama se extendió en toda la región. Enseñaba en las sinagogas de ellos y todos lo alababan. Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor". Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él. Entonces comenzó a decirles: "Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír".

Palabra del Señor.



La alocución del Papa Benedicto XVI en el ángelus del domingo 27 enero 2013
       La liturgia de hoy nos presenta, juntos, dos pasajes distintos del Evangelio de Lucas. El primero (1,1-4) es el prólogo, dirigido a un tal «Teófilo»; porque este nombre en griego significa «amigo de Dios», podemos ver en él a cada creyente que se abre a Dios y quiere conocer el Evangelio. En cambio, el segundo pasaje evangélico (4,14-21) nos presenta a Jesús que «con la potencia del Espíritu» se dirige el sábado a la sinagoga de Nazaret.
       Como buen observante, el Señor no se sustrae al ritmo litúrgico semanal y se une a la asamblea de sus compatriotas en la oración y en la escucha de las Escrituras. El rito prevé la lectura de un texto de la Tora o de los Profetas, seguida por un comentario. Ese día Jesús se levantó para leer y encontró un pasaje del profeta Isaías que inicia así: «El Espíritu del Señor está sobre mí, / porque me ha consagrado por la unción./ Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres » (61,1-2).

lunes, 21 de enero de 2013

Domingo 2° de Tiempo Ordinario Ciclo C 20-1-13


LECTURA
Is 62, 1-5

Lectura del libro de Isaías.

      Por amor a Sión no me callaré, por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante y su salvación, como una antorcha encendida. Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca del Señor. Serás una espléndida corona en la mano del Señor, una diadema real en las palmas de tu Dios. No te dirán más "¡Abandonada!", ni dirán más a tu tierra "¡Devastada!" sino que te llamarán "Mi deleite", y a tu tierra "Desposada". Porque el Señor pone en ti su deleite y tu tierra tendrá un esposo. Como un joven se casa con una virgen, así te desposará el que te reconstruye; y como la esposa es la alegría de su esposo, así serás tú la alegría de tu Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

      El profeta anuncia un tiempo nuevo para su pueblo. Ya no será un pueblo devastado, sino que, por la gracia de Dios, tendrá vida y prosperidad. Justamente de esta condición surgirá la alegría y la fiesta. Nosotros también podemos hoy poner la confianza en Dios, en la espera de esta transformación para todo nuestro pueblo.

SALMO
Sal 95, 1-3. 7-10a.c

Anuncien las maravillas del Señor por todos los pueblos.

Canten al Señor un canto nuevo, 
cante al Señor toda la tierra; 
canten al Señor, bendigan su Nombre. 

Día tras día, proclamen su victoria. 
Anuncien su gloria entre las naciones, 
y sus maravillas entre los pueblos.

Aclamen al Señor, familias de los pueblos, 
aclamen la gloria y el poder del Señor; 
aclamen la gloria del Nombre del Señor.

Entren en sus atrios trayendo una ofrenda, 
adoren al Señor al manifestarse su santidad: 
¡que toda la tierra tiemble ante él! 

Digan entre las naciones: 
"¡El Señor reina! 
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud". 

SEGUNDA LECTURA
1Cor 12, 4-11

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

      Hermanos: Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A éste se le da el don de sanar, siempre en ese único Espíritu; a aquél, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a éste, el don de lenguas; a aquél, el don de interpretarlas. Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.

Palabra de Dios.

Comentario
      Es muy frecuente pensar que los problemas en la comunidad vienen "de la comunidad", o lo que es lo mismo, "de los otros". Pero la comunidad la hacemos entre todos. Y todos aportamos tanto lo negativo como lo positivo. Es muy bueno preguntarse "¿cuál es mi don, mi carisma, para que la comunidad crezca?". De esta manera, podemos desplegar nuestra mirada desde lo positivo y constructor, en lugar de observar nuestro alrededor con una mirada negativa.

EVANGELIO
Jn 2, 1-11

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

      Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: "No tienen vino". Jesús le respondió: "Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía". Pero su madre dijo a los sirvientes: "Hagan todo lo que él les diga". Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: "Llenen de agua estas tinajas". Y las llenaron hasta el borde. "Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete". Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: "Siempre se sirve primero el buen vino y, cuando todos han bebido bien, se trae el de calidad inferior. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento". Éste fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

Palabra del Señor.

Comentario
      "Como los novios de Caná, invita a Jesús y a su madre a ser parte de tu vida diaria y de los momentos especiales. Cuando tengas una preocupación, se te acabe la alegría y se agote tu motivación a la compresión, el servicio y la solidaridad, recurre a María. Ella te ayudará a identificar el 'vino que se está terminando', te motivará a acercarte a la Eucaristía y le pedirá a su Hijo: 'Mira, se le está acabando el vino' y a ti te dirá 'Haz lo que él te diga'; si lo haces, Jesús transformará tu vida y te dará nuevos ánimos" (comentario de La Biblia Católica para Jóvenes).



En español, el Ángelus del Papa Benedicto XVI para el domingo 20 enero 2013 (las bodas de Caná)
      Hoy la Liturgia propone el Evangelio de las bodas de Caná, un episodio narrado por Juan, testimonio ocular del hecho. Este episodio ha sido colocado en este domingo que sigue inmediatamente al tiempo de Navidad porque, junto con la visita de los Magos de Oriente y con el Bautismo de Jesús, forma la trilogía de la Epifanía, o sea la manifestación de Cristo.
      Aquello de las bodas de Caná es en efecto “el inicio de los signos de Jesús” (Jn, 2, 11), o sea el primer milagro cumplido por Jesús, con el cual Él manifestó en público su gloria, suscitando la fe de sus discípulos. Recordamos brevemente lo que ocurrió durante esa fiesta de las bodas en Caná de Galilea. Sucedió que hizo falta el vino, y María, la Madre de Jesús, lo hizo notar a su Hijo. Él le responde que aún no había llegado su hora; pero después María insistió, llenen de agua seis grandes ánforas , y transformó el agua en vino, un vino excelente, mejor que el precedente. Con este “signo”, Jesús se revela como el esposo mesiánico, venido a establecer con su pueblo la nueva y eterna Alianza, según las palabras de los profetas: “Como se alegra el esposo con la esposa así se alegrará tu Dios contigo”. Y el vino es símbolo de esta alegría del amor; pero esto alude también a la sangre, que Jesús, derramará al final para sellar su pacto nupcial con la humanidad.

martes, 15 de enero de 2013

Fiesta del Bautismo del Señor Ciclo C 13-1-13

Bautismo del Señor: Fiesta sin popularidad

      En el tiempo de Adviento y en Navidad, hemos entrado en contacto con los personajes claves del Nuevo Testamento: Jesús, Juan Bautista, José y María. Pero nuestra atención se centró en el pesebre o en los Inocentes. Allí anida nuestra fantasía desde niños o desde tantas historias que hemos escuchado o leído. Hoy se nos presenta el bautismo del Señor, pero no tiene mucha popularidad, ni siquiera la de una fiesta de Bautismo de un bebé de hoy... Dos grandes se encuentran a orillas de un río mejor dicho de un arroyo. La iniciativa es de Juan, que trata de responder a las expectativas del pueblo, declarando que él no es el Mesías. Anunciaba y pedía un cambio, pero no algo definitivo, sino preparatorio del gran cambio que tenía que llegar. Jesús estaba entre el pueblo que iba a hacerse bautizar. No aceleró los tiempos ni se adelantó a los que esperaban ser bautizados. Esto mismo sería como ver hoy a un dignatario de la Iglesia que se pone en la fila, entre los últimos, para confesarse en un día de mucha gente. O un político que no usa sus privilegios para "perder" menos tiempo en trámites, cuando para todos el tiempo tiene el mismo valor. ¡Cuánto nos enseña Jesús mezclándose entre la gente! Hoy muchos quieren un pase privilegiado en todo... y cuando no lo tienen, buscan amigos o pagan gestores. La imagen del humilde Hijo de Dios, que nace en un corral de Belén, es la misma del que hace la fila para hacerse bautizar en el Jordán. Es él... No lo busquen entre los privilegiados porque allí no lo van a encontrar. Tampoco en los círculos o grupos que convocan sólo a los "buenos". Con esta imagen, la celebración de hoy nos prepara para comenzar el año litúrgico en compañía del Señor. Si queremos caminar con él, ser bautizados con él, ya sabemos dónde tenemos que estar, tan- to en la vida de la comunidad eclesial como en la comunidad de las relaciones humanas. Y no perdamos la serenidad ni la paz cuando velamos cómo otros buscan puestos de privilegios: son pobres hermanos nuestros que se disputan un lugar que no tiene valor ante Dios.
      Esta fiesta es también una "epifanía", una "manifestación". Dios creador se manifestó en el comienzo en el Espíritu, que soplaba sobre las aguas. De esta misma manera, en el bautismo de su Hijo, el Espíritu Santo recrea sobre las aguas del Jordán a la humanidad toda. Con esta fiesta damos por concluido el tiempo litúrgico de la Navidad y comenzamos el "tiempo ordinario" o "tiempo durante el año", en el cual no se celebra ningún aspecto concreto del misterio de Cristo, sino que se procura profundizar el conjunto de la historia de salvación.

PRIMERA LECTURA
Is 40, 1-5. 9-11

Lectura del libro de Isaías.

      ¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, dice su Dios! Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su tiempo de servicio se ha cumplido, que su culpa está pagada, que ha recibido de la mano del Señor doble castigo por todos sus pecados. Una voz proclama: ¡Preparen en el desierto el camino del Señor, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios! ¡Que se rellenen todos los valles y se aplanen todas las montañas y colinas; que las quebradas se conviertan en llanuras y los terrenos escarpados, en planicies! Entonces se revelará la gloria del Señor y todos los hombres la verán juntamente, porque ha hablado la boca del Señor. Súbete a una montaña elevada, tú que llevas la buena noticia a Sión; levanta con fuerza tu voz, tú que llevas la buena noticia a Jerusalén. Levántala sin temor, di a las ciudades de Judá: "¡Aquí está su Dios!". Ya llega el Señor con poder y su brazo le asegura el dominio: el premio de su victoria lo acompaña y su recompensa lo precede. Como un pastor, él apacienta su rebaño, lo reúne con su brazo; lleva sobre su pecho a los corderos y guía con cuidado a las que han dado a luz.

Palabra de Dios.

SALMO
Sal 103, 1b-4. 24-25. 27-30

¡Bendice al Señor, alma mía!

¡Señor, Dios mío, qué grande eres! 
Estás vestido de esplendor y majestad 
y te envuelves con un manto de luz. 
Tú extendiste el cielo como un toldo. 

Construiste tu mansión sobre las aguas. 
Las nubes te sirven de carruaje 
y avanzas en alas del viento. 
Usas como mensajeros a los vientos, 
y a los relámpagos, como ministros.

¡Qué variadas son tus obras, Señor! 
¡Todo lo hiciste con sabiduría, 
la tierra está llena de tus criaturas! 
Allí está el mar, grande y dilatado, 
donde se agitan, en número incontable, 
animales grandes y pequeños. 

Todos esperan de ti que les des la comida a su tiempo: 
se la das, y ellos la recogen; 
abres tu mano, y quedan saciados. 

Si escondes tu rostro, se espantan; 
si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo. 
Si envías tu aliento, son creados, 
y renuevas la superficie de la tierra. 

SEGUNDA LECTURA
Tit 2, 11-14; 3, 4-7

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a Tito.

      Querido hijo: La gracia de Dios, que es fuente de salvación para todos los hombres, se ha manifestado. Ella nos enseña a rechazar la impiedad y los deseos mundanos, para vivir en la vida presente con sobriedad, justicia y piedad, mientras aguardamos la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador, Cristo Jesús. Él se entregó por nosotros, a fin de librarnos de toda iniquidad, purificarnos y crear para sí un Pueblo elegido y lleno de celo en la práctica del bien. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a los hombres, no por las obras de justicia que habíamos realizado, sino solamente por su misericordia, él nos salvó, haciéndonos renacer por el bautismo y renovándonos por el Espíritu Santo. Y derramó abundantemente ese Espíritu sobre nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Salvador, a fin de que, justificados por su gracia, seamos en esperanza herederos de la Vida eterna.

Palabra de Dios.

EVANGELIO
Lc 3, 15-16. 21-22

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

      Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan Bautista no sería el Mesías, él tomó la palabra y les dijo: "Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego". Todo el pueblo se hacía bautizar, y también fue bautizado Jesús. Y mientras estaba orando, se abrió el cielo y el Espíritu Santo descendió sobre él en forma corporal, como una paloma. Se oyó entonces una voz del cielo: "Tú eres mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección".

Palabra del Señor.

En español, la homilía de Benedicto XVI en la fiesta del Bautismo del Señor (13-1-2013)
      La alegría que brota de la celebración de la Santa Navidad encuentra hoy cumplimiento en la fiesta del Bautismo del Señor. A esta alegría se añade un ulterior motivo para nosotros, que estamos reunidos aquí: en el sacramento del Bautismo que dentro de poco administraré a estos recién nacidos se manifiesta, en efecto, la presencia viva y operante del Espíritu Santo que, enriqueciendo a la Iglesia con nuevos hijos, la vivifica y la hace crecer, y por esto no podemos dejar de alegrarnos.

      Deseo dirigirles un saludo especial a ustedes, queridos padres, padrinos y madrinas, que hoy testimonian su fe pidiendo el Bautismo para estos niños, para que sean generados a la vida nueva en Cristo y entren a formar parte de la comunidad de los creyentes.
El relato evangélico del bautismo de Jesús, que hoy hemos escuchado según la redacción de san Lucas, muestra la vía de abajamiento y de humildad, que el Hijo de Dios ha elegido libremente para adherir al designio del Padre, para ser obediente a su voluntad de amor hacia el hombre en todo, hasta el sacrificio en la cruz. Una vez adulto, Jesús da inicio a su ministerio público yendo al río Jordán para recibir de Juan un bautismo de penitencia y de conversión. Sucede lo que a nuestros ojos podría parecer paradójico. ¿Jesús tiene necesidad de penitencia y conversión?

domingo, 6 de enero de 2013

Los Reyes Magos



Llegaron ya los reyes y eran tres,
Melchor, Gaspar y el negro Baltasar,
arrope y miel le llevarán
y un poncho blanco de alpaca real.

Changos y chinitas duérmanse
que ya Melchor, Gaspar y Baltasar
todos los regalos llevarán
para jugar mañana al despertar.

El Niño Dios muy bien lo agradeció,
comió la miel y el poncho lo abrigó.
Y fue después que sonrió
y a medianoche el sol relumbró.



De la obra Navidad Nuestra, con música compuesta por Ariel Ramírez, letras por Felix Luna e interpretada por el conjunto Los Fronterizos y el Coro de la Cantoría de la Basílica del Socorro (1.964) 

Pueden escuchar esta canción aquí






La estrella de Belén, símbolo de la fe


      
      "La  fe también nos guía, y nosotros tras su luz seguimos seguros el camino que nos conduce a Dios, a su patria, como los santos Magos guiados por la estrella, símbolo de fe, llegan al lugar deseado. Para alcanzar nuestro fin último es necesario seguir al Jefe divino, que no suele conducir al alma elegida por otro camino que no sea el mismo que él recorrió: el camino de la abnegación de la cruz."

Fuente: 366 textos del Padre Pío de Pietrelcina

Solemnidad de la Epifanía del Señor 6-1-13


Los Magos no son historias de chicos
      Pesebres, cantos junto al árbol de Navidad y las historias de los Reyes Magos se conectan con las vivencias de la infancia de los que ya somos grandes. También recordamos hasta cuando le poníamos un poco de agua a los camellos para que siguieran el viaje. Y los que teníamos patio incluso íbamos a rastrear las pisadas... También estaban los que juraban que en su casa las encontraban. Después crecimos, perdimos esa inocencia y tal vez también la fe. Emancipación adolescente o joven y adulta va anexada al abandono de la fe. La crisis de fe que viene con los primeros años del uso de razón es siempre bienvenida: es el paso obligado para que se forme el cristiano adulto y comprometido. En realidad el evangelista nos presenta a unos magos, mejor dicho sabios en filosofía, teología oriental, quizá sacerdotes de Persia y eruditos en ciencias de Oriente, que en su búsqueda habían detectado la proximidad de un ser especial que debía de llegar. Después la devoción popular los convirtió en Reyes, que llegaban con una especie de corte nómade. También nos enseña a los que conocían las escri- turas sagradas y las promesas de que el Mesías estaba llegando. Se trata de personas con poder político, como Herodes, y otros con poder religioso, como los sacerdotes y los escribas que hasta indicaron dónde iba a nacer. Las reacciones de estos dos grupos de personas, frente a la llegada del Mesías, indican un punto que se reitera en la historia: unos se manchan con crímenes que cometen u ocultan y callan, y otros lo reconocen aunque deben huir. La llegada del Mesías, la persona más importante para nosotros, fue un punto de no retorno, cambió el punto de vista de muchos: unos creen y otros lo ignoran. Pero Dios nunca desaparece, nosotros sí. Palabra y experiencia de los Reyes Magos, mejor dicho, de unos sabios de Oriente que, mirando una estrella, descubrieron el infinito
P. Aderico Dolzani, ssP.
PRIMERA LECTURA
Is 60, 1-6

Lectura del libro de Isaías.

      ¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti! Porque las tinieblas cubren la tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillará el Señor y su gloria aparecerá sobre ti. Las naciones caminarán a tu luz y los reyes, al esplendor de tu aurora. Mira a tu alrededor y observa: todos se han reunido y vienen hacia ti; tus hijos llegan desde lejos y tus hijas son llevadas en brazos. Al ver esto, estarás radiante, palpitará y se ensanchará tu corazón, porque se volcarán sobre ti los tesoros del mar y las riquezas de las naciones llegarán hasta ti. Te cubrirá una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Todos ellos vendrán desde Sabá, trayendo oro e incienso, y pregonarán las alabanzas del Señor.

Palabra de Dios.

SALMO
Sal 71, 1-2. 7-8. 10-13

¡Pueblos de la tierra, alaben al Señor!

Concede, Señor, tu justicia al rey
y tu rectitud al descendiente de reyes,
para que gobierne a tu pueblo con justicia
y a tus pobres con rectitud. 

Que en sus días florezca la justicia
y abunde la paz, mientras dure la luna;
que domine de un mar hasta el otro,
y desde el Río hasta los confines de la tierra. 

Que los reyes de Tarsis
y de las costas lejanas le paguen tributo.
Que los reyes de Arabia y de Sabá
le traigan regalos;
que todos los reyes le rindan homenaje
y lo sirvan todas las naciones. 

Porque él librará al pobre que suplica
y al humilde que está desamparado.
Tendrá compasión del débil y del pobre,
y salvará la vida de los indigentes. 

SEGUNDA LECTURA
Ef 3, 2-6

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

      Hermanos: Seguramente habrán oído hablar de la gracia de Dios, que me ha sido dispensada en beneficio de ustedes. Fue por medio de una revelación como se me dio a conocer este misterio, tal como acabo de exponérselo en pocas palabras. Al leerlas, se darán cuenta de la comprensión que tengo del misterio de Cristo, que no fue manifestado a las generaciones pasadas, pero que ahora ha sido revelado por medio del Espíritu a sus santos apóstoles y profetas. Este misterio consiste en que también los paganos participan de una misma herencia, son miembros de un mismo Cuerpo y beneficiarios de la misma promesa en Cristo Jesús, por medio del Evangelio.

Palabra de Dios.

EVANGELIO
Mt 2, 1-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

      Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo". Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. "En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta: 'Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel'".  Herodes mandó llamar secretamente a los magos y, después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: "Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje". Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño.  Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría y, al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor.


Homilía en español del Papa Benedicto XVI en la fiesta de la Epifanía del Señor
En la celebración el Papa Benedicto XVI ordenó obispo a su secretario particular y prefecto de la Casa Pontificia, monseñor Georg Gansweim

      Para la Iglesia creyente y orante, los Magos de Oriente que, bajo la guía de la estrella, encontraron el camino hacia el pesebre de Belén, son el comienzo de una gran procesión que recorre la historia. Por eso, la liturgia lee el evangelio que habla del camino de los Magos junto con las espléndidas visiones proféticas de Isaías 60 y del Salmo 72, que ilustran con imágenes audaces la peregrinación de los pueblos hacia Jerusalén.

      Al igual que los pastores que, como primeros huéspedes del Niño recién nacido que yace en el pesebre, son la personificación de los pobres de Israel y, en general, de las almas humildes que viven interiormente muy cerca de Jesús, así también los hombres que vienen de Oriente personifican al mundo de los pueblos, la Iglesia de los gentiles -los hombres que a través de los siglos se dirigen al Niño de Belén, honran en él al Hijo de Dios y se postran ante él. La Iglesia llama a esta fiesta «Epifanía», la aparición del Divino. Si nos fijamos en el hecho de que, desde aquel comienzo, hombres de toda proveniencia, de todos los continentes, de todas las culturas y modos de pensar y de vivir, se han puesto y se ponen en camino hacia Cristo, podemos decir verdaderamente que esta peregrinación y este encuentro con Dios en la figura del Niño es una Epifanía de la bondad de Dios y de su amor por los hombres (cf. Tt 3,4).
      Siguiendo una tradición iniciada por el beato Papa Juan Pablo II, celebramos también en el día de la fiesta de la Epifanía la ordenación episcopal de cuatro sacerdotes que, a partir de ahora, colaborarán en diferentes funciones con el ministerio del Papa al servicio de la unidad de la única Iglesia de Cristo en la pluralidad de las Iglesias particulares. El nexo entre esta ordenación episcopal y el tema de la peregrinación de los pueblos hacia Jesucristo es evidente. La misión del Obispo no es solo la de caminar en esta peregrinación junto a los demás, sino la de preceder e indicar el camino. En esta liturgia, quisiera además reflexionar con vosotros sobre una cuestión más concreta. Basándonos en la historia narrada por Mateo podemos hacernos una cierta idea sobre qué clase de hombres eran aquellos que, a consecuencia del signo de la estrella, se pusieron en camino para encontrar aquel rey que iba a fundar, no sólo para Israel, sino para toda la humanidad, una nueva especie de realeza. Así pues, ¿qué clase de hombres eran? Y nos preguntamos también si, a partir de ellos, a pesar de la diferencia de los tiempos y los encargos, se puede entrever algo de lo que significa ser Obispo y de cómo ha de cumplir su misión.

Mensaje de la Reina de la Paz 2-1-13



      "Queridos hijos, con mucho amor y paciencia trato que sus corazones sean símiles al mío. Trato, con mi ejemplo, de enseñarles la humildad, la sabiduría y el amor, porque los necesito, no puedo sin ustedes, hijos míos. De acuerdo a la voluntad de Dios los elijo, por su fuerza los fortalezco. Por ello, hijos míos, no tengan miedo de abrirme sus corazones. Se los daré a mi Hijo y Él, a cambio, les dará el don de la paz divina. Ustedes llevarán ese don a todos los que encuentren, darán testimonio del amor de Dios con su vida y darán el don de mi Hijo a través de ustedes mismos. Yo los guiaré a través de la reconciliación, el ayuno y la oración. Mi amor es inmenso. ¡No teman! Hijos míos, recen por los pastores. Que sus labios estén cerrados a todo juicio, porque no olviden que mi Hijo los ha elegido y sólo Él tiene el derecho de juzgar. Gracias."




Publicado con el permiso de Mensajeros de la Reina de la Paz

sábado, 5 de enero de 2013

La Virgen María y la devoción de los Cinco Primeros Sábados

      
      La Santísima Virgen, en el año 1917, se aparece en Fátima, Portugal a tres humildes pastorcitos de 10, 9 y 7 años; Lucía, Francisco y Jacinta, y les da una serie de mensajes de conversión personales y proféticos. Es lo que se llama una  revelación privada.
      Nos podemos preguntar: ¿Qué es lo más importante del mensaje de Fátima? La respuesta es sencilla: El descubrimiento al mundo del Corazón Inmaculado de María como el tesoro de gracias que Dios nos ofrece, en estos tiempos, para la salvación de nuestras almas.

a) Origen de la devoción. Fátima, 13 de junio de 1917 (2da. aparición)

      Cuenta Lucía en sus "Memorias" que, al ver a la Virgen María ese día, le pidió que los llevara al cielo con ella. La Santísima Virgen le respondió con palabras llenas de amor y de gran importancia para todos nosotros:
      -"Sí, a Jacinta y a Francisco me los llevo pronto, pero tú te quedas en el mundo un tiempo más porque Jesús quiere servirse de tí para hacerme conocer y amar. El quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado. A aquellos que abracen esta devoción les prometo la salvación y serán queridas de Dios estas almas, como flores puestas por mí para adornar su trono. "
      -"¿Y me quedo yo sola?" preguntó con tristeza Lucía.
      -"No, hija, yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios".

b) Anuncios de María al mundo. Fátima, 13 de julio de 1917 (3ra. aparición)

      Por designio divino la Santísima Virgen da al mundo, a través de los pastorcitos, una serie de mensajes proféticos que se han ido cumpliendo a su debido tiempo: el fin próximo de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la caída de Rusia en manos del comunismo ateo con todas sus nefastas consecuencias, la venida de la Segunda Guerra Mundial, etc. Del llamado Secreto de Fátima, se conocen sólo dos de sus tres partes. En él, de los anuncios hechos al mundo, y ya dados a conocer, sólo faltan cumplirse, fundamentalmente, dos: por un lado la conversión de Rusia, hoy a todas luces mucho más cercana y, por el otro, María nos dice algo realmente esperanzador: "Finalmente, Mi corazón Inmaculado triunfará". Y esto va a suceder porque Dios así lo quiere. Vivamos agradecidos al Señor y con la segura esperanza de saber que cada día que pasa nos acercamos más al triunfo del Corazón Inmaculado de María.